Las innovaciones tecnológicas avanzan a pasos de gigante en todas las áreas: aportan millones de usos y facilidades que no teníamos hace algunos años y, por supuesto, la medicina es una de las principales beneficiarias.

¿Operar a distancia? Antes era un impensable, ahora una realidad que salva vidas.

La nanomedicina, es decir, el uso de nano robótica con aplicaciones médicas, permite operar desde otros países, solo requiere que el paciente se encuentre en un centro. Los nanobots se insertan en el cuerpo del paciente y el cirujano los controla allí donde esté. Esta técnica supone una gran ventaja en zonas de guerra o de difícil acceso.

Pero, ¿es seguro el uso de nanobots en medicina? La exactitud que han demostrado estas máquinas es asombrosa. El Guy’s hospital de Londres, Inglaterra incluso realizó un estudio comparativo con 304 casos simultáneos de cirugías renales. El resultado fue que las operaciones realizadas con nanobots aportaban una mayor precisión y focalización de los cálculos renales.

Las posibles aplicaciones para los nanobots en medicina son muchas, desde lo más básico como el diagnóstico de enfermedades hasta, incluso, una mayor precisión en tratamientos de radiación destinados específicamente a eliminar las células cancerosas, manteniendo intactas las benignas, que hoy en día se destruyen de igual manera causando grandes malestares en los pacientes.

En el futuro podremos ver más cambios y descubrimientos en tecnologías que beneficien la salud, que como en este caso seguirán aportando velocidad en el tratamiento, controles más precisos, diagnósticos más rápidos y concretos y mayor reducción de efectos secundarios para los pacientes. Sólo queda ver qué más nos depara el futuro.